miércoles, 6 de julio de 2011

Matrimonio homosexual

Introducción
Es en estas nuevas épocas en las cuales el tema de las uniones civiles del mismo sexo ha tenido un auge impresionante. La tendencia a universalizar los derechos humanos en las democracias liberales ha permitido que los grupos minoritarios luchen por sus derechos y por qué sus demandas sean satisfechas.
Es también, en la época postmoderna, en la que la razón idealizada ha dejado de estarlo y ahora se da prioridad a la diversidad, a la tolerancia y al pluralismo, un valor fundamental dentro de la sociedad para poder vivir en convivencia y en solidaridad.
Aun así, es clara la existencia de fuerzas conservadoras, que por motivos, principalmente religiosos, y otros que se anexan a estos para no permitir en este caso que ciertas poblaciones como la homosexual, posean ciertos derechos básicos fundamentales para poder vivir sus vidas dignamente.
En este caso, uno de los debates más arduos, se da en realización con el mal llamado matrimonio gay. Esta población minoritaria, busca encuadrar jurídicamente sus relaciones de convivencia para obtener los derechos básicos que tiene toda pareja heterosexual bajo la institución del matrimonio que existe en todas las sociedades occidentales.
Costa Rica no escapa de este debate. Ante esto se ha presentado una magnificación de estos eventos, principalmente por la cobertura mediática brindada en los últimos años al tema. Además, el intento de Referéndum que ciertos grupos cristianos intentaron llevar a cabo para someter a la mayoría los derechos de estas minorías.
Además de esto, es muy común ver las campañas, tanto de partidarios del matrimonio homosexual como detractores de lo mismo. Las manifestaciones públicas de los bandos cada vez son más comunes, y cada día es un debate de mayor conocimiento general en nuestro país y en el mundo.
Ante esto, este pequeño ensayo intentara describir los principales argumentos que dan cada una de las partes acerca del matrimonio gay, la situación jurídica en Costa Rica de los proyectos de ley presentados en y una pequeña opinión de que debería realizarse en el caso de la sociedad costarricense para poder solucionar esta situación que cada vez está tomando un papel más preponderante en la realidad nacional.

Desarrollo.

Posición a favor dl matrimonio homosexual.

Instituciones a favor de los derechos humanos, grupos políticos progresistas y la misma comunidad homosexual, han desde hace ya varios años, alzado su voz para que el Estado vele por sus derechos que les competen como seres humanos que son.

El grito por la no discriminación ha llegado al punto, se solicitarle al estado, que cree algún tipo de figura jurídica que le permita a las parejas homosexuales, contraer derechos y obligaciones tal como si fueran una pareja heterosexual.
Esto, principalmente, porque las parejas homosexuales no tiene seguridad jurídica alguna para lo que respecta a derechos patrimoniales, de herencia, de seguro social, de cuido, o inclusive hasta de permitírsele la entrada a un hospital para ver a su pareja.

Son estas desventajas, las cuales se dan solo por el hecho de ser homosexual, la que los homosexuales intentan desaparecer. Adquirir estos derechos, tal cual si fueran parejas heterosexuales, es solo para tener un respaldo jurídico como cualquier otra pareja.

Este tipo de unión civil, que buscan los homosexuales para la protección de sus derechos indíqueles, ha sido, a mi gusto, mal llamado matrimonio homosexual. Es por la connotación de la palabra matrimonio, principalmente dentro de la ideología cristiana que la idea de realizar una unión civil homosexual es de primera entrada rechazada ´por muchos creyentes de la religión cristiana.

Inclusive, para algunas organizaciones cristianas, el termino unión civil no iría en contra de sus creencias cristianas, por lo cual estarían “permitiendo” la creación de dichas unidades jurídicas sin oponerse a ellas.
E
sta es una de las principales luchas por la no discriminación que está dando este colectivo minoritario.

Posición en contra

Está configurado mayoritariamente, sino casi en su totalidad por grupos religiosos tanto católicos como evangélicos. Su oposición se basa principalmente en los imperativos morales que su religión impone, según el libro básico y más importante del cristianismo, la Biblia.

Según este texto, en la sección del antiguo testamento, Dios castiga y ve con malos ojos a todo aquel que cometa un acto carnal con alguien de su mismo sexo, lo cual considera pecado y una falta a la moral cristiana.

Además, como fue dicho anteriormente, el uso equivocado del termino matrimonio gay, ha permitido a estos grupos levantar la voz para la protección del matrimonio (en sentido tradicional) de las parejas heterosexuales, el cual consideran la base fundamental de la familia y la sociedad, todavía más dentro de una comunidad cristiana.

Estos grupos intentaron promover el uso ed un referéndum para decidir el destino de un proyecto de ley para la legalización de las uniones civiles gay, el cual dio al traste cuando la Sala Constitucional se pronunció en contra de dicha metodología para asegurar los derechos fundamentales de las minorías.

Situación jurídica

Después del pronunciamiento de la Sala Constitucional, negando la posibilidad de votar en un referéndum de mayoría los derechos de una minoría, este tribunal insto al Gobierno de la República a oficializar bajo términos legislativos la protección de los derechos que como seres humanos le corresponde a las parejas homosexuales.
Ante este imperativo, también hizo ver, que el país podría verse envuelto en un proceso judicial en la Corte Americana de derechos Humanos, si se niega a tramitar y agilizar la aprobación de un proyecto de este tipo. Justo como sucede en estos momentos con el tema de fertilización in vitro.

Ante esto, ni las corrientes legislativas, ni el Poder Ejecutivo se han dignado a tramitar dicho acto legislativo, por mero cálculo político. La presidenta de la Republica, aseguró que ese no es un tema prioritario dentro de su agenda, por lo cual el Ejecutivo se niega a interponer un proyecto.

Por otro lado, las fracciones legislativas a favor del proceso, ven infructuosos sus esfuerzos ante un gran cantidad de diputados de carácter cristiano y conservador, como también una opinión publica mayoritariamente católica.
Es de esta manera, como el proyecto en este momento sea quedao estancado sin ver luz posible al final del túnel en el cual se ha confinado desde que intento utilizar los mecanismos oficiales de nuestro Estado.

Conclusiones

Como fue dicho anteriormente, el proyecto se encuentra estancado en estos momentos en la corriente legislativa. Aun así conforme pasa el tiempo, más presión pueden hacer los grupos minoritarios para poder reclamar sus derechos.

No es un camino fácil, y también deben ser estratégicamente inteligentes. El continuo mal uso de la palabra matrimonio en los noticieros debería ser un motivo de preocupación de los grupos homosexuales. Tal palabra genera un repudio inmediato de la propuesta ante las comunidad más creyentes en el catolicismo.

La utilización de términos menos homólogos respecto a la ideología cristiana, permitiría puntos de encuentro más fáciles, en el proceso de negociación y convencimiento tanto de las fracciones legislativas, como de la sociedad en general.
Aun así, los grupos homosexuales pueden ir directamente a la Corte Americana de los Derechos humanos para comenzar a ejercer presión sobre el Gobierno de la Republica. La lucha para estos grupos seguirá siendo dura, pero apenas comienza. Este ajetreo, dentro de una sociedad profundamente conservadora llega a dar esperanzas de que algún día la sociedad costarricense sea mas abierta al diálogo y a la diferencia.

Eleccion el Ultimo Magistrado de la Sala IV

Luego de que la Alianza por Costa Rica se hizo sorpresivamente, y entre uno de los escándalos en la Asamblea Legislativa más importantes de toda la historia costarricense, con la Presidencia de Congreso de nuestro país se comienza a ver diferentes perspectivas de elección de los puestos que le competen al primer poder de la Republica elegir.

Tal es el caso de la elección del nuevo magistrado de la Sala IV, Dr Paul Rueda, socialcristiano de ”hueso colorado”, doctor en Derecho Constitucional en Alemania, y graduado de Derecho en la Universidad de Costa Rica.
Según el artículo, atestados le sobran a dicha persona para poder ejercer el cargo que se le ha encomendado desde la Asamblea Legislativa. Un excelente estudiante y un excelente jurista.

Es importante ver, como la Alianza ha podido concretar el nombramiento de un magistrado, que no ha sido puesto por esa abrumadora mayoría absoluta que ha tenido el Partido Liberación Nacional, y que con tanto recelo mira la población desde largo, al ver como existe una gran posibilidad de torcer los criterios justos de la Sala por favores políticos.

La inclusión de este nuevo Magistrado, luego de un largo proceso es importante. El nombramiento estaba pendiente desde hacía mucho tiempo, y la nueva fuerza política legislativa ha podido darle la oportunidad a un excelente profesional.
Lo importante ahora, es poder entender el subjetivismo con el que puede ejercer su cargo dicho magistrado. Como dicho anteriormente, el magistrado recién electo es de marcada tendencia socialcristiana. Esta tendencia puede afectar sus razonamientos en temas, como la fertilización in vitro, o como en la unión civil gay, en cuanto algún nuevo proyecto de ley pueda aparecer en la esfera política.

Las marcadas convicciones religiosas han sido en este país, un problema a la hora de gobernar por las minorías, al tener la religión católica en este país, la odiosa necesidad de tratar a todos bajo su mismo código de conducta. Aun así se vislumbra este nuevo nombramiento como una forma de refrescar la Sala IV de esa sombra que en los últimos años ha estado acechando fuertemente a este Tribunal Constitucional.