miércoles, 30 de marzo de 2011

Poder Judicial esta Quebrado

Ante la información divulgada por la Nación, la cual fue tomada de los registro de WikiLeaks, la Embajada de Estados Unidos consideró que nuestro sistema judicial esta resquebrajado, cayéndose a pedazos.

La embajada de Estados Unidos nos ha considerado un país que tiene un sistema judicial que se está quedando corto ante los retos que están presentando la inseguridad ciudadana a la cual se está enfrentando la sociedad costarricense.
Es bueno reflexionar acerca de este tema. Lo dicho por la Embajada Estadounidense, si bien es cierto responde a sus propios intereses, cabe tomar en cuenta que nuestro país si se encuentra en un punto muerto, judicialmente hablando.

Ante la oleada de delincuencia, Costa Rica ha dejado de ser ese país paradisiaco de turismo y paz. Se ha convertido poco a poco, en algo semejante a sus hermanos centroamericanos en términos de delincuencia. Se tiende hacia la debacle.

El dato estadístico, de los casos con condena, de todos aquellos que fueron denunciados por robo, es alarmante. Tanto el sistema judicial en sus esferas de fiscalía, como policía, investigación y demás ramas, está quedándose atrás.
También es de considerar, que la sociedad costarricense ha cambiado drásticamente. Una sociedad más enmarcada en el consumo, con mayores niveles de desigualdad, claramente va a tender hacia una mayor inseguridad. Esto al verse los ciudadanos, bajo los pies de unos pocos ricos que aglomeran el poder, la incapacidad de desarrollarse integralmente.

Es necesario, un cambio, tanto cultural como en el aspecto judicial. Se le debe dotar al Poder Judicial de más capacidades y recursos para poder cumplir con los retos que esta nueva era le trae. Pero un sistema que se base solo en el castigo tenderá al fracaso. El estado, como la sociedad, deberá incentivar aquellos valores que permitan vivir más fácilmente en sociedad, sin la innecesaria masacre de un capitalismo salvaje, que pone a seres humanos a luchar contra otros seres humanos.

lunes, 28 de marzo de 2011

El abogado del Diablo

El abogado del Diablo.

¿Con cuál personaje me identifico más?

Después de ver la película el abogado del Diablo, y según como fue dicho en clase, me apresto a hacer un pequeño comentario acerca de cuál de los personajes dentro de la película ha sido de mayor interés para mi persona así mismo el porqué de sentirse identificado con ese personaje.

De todos los personajes presentes dentro de la obra, me identifico más claramente con el personaje principal. El abogado, Kevin Lomax representa un abogado exitoso, que no ha perdido casso, que domina excelentemente la materia de su profesión, que inclusive es contratado por una de las mejores firmas de abogados de su país para lograr ganar los casos más difíciles que se le puedan presentar.
Ante este perfil de persona, me llama poderosamente la atención su facultad de análisis de las situaciones jurídicas. Pero ante todo esto, es el principalmente una persona con capacidad profesionales impresionantes.

Es en contraparte, su lado personal un poco distante de lose desea comúnmente para uno mismo. Su esposa enferma, y aun así decide dejarla de lado para dedicarse a ganar un caso del cual está convencido su defendido es culpable.

Este persona, ejemplifica de buena manera las situaciones cotidianas con las que un profesional en derecho se puede enfrentar en su día a día, y las consecuencias de las decisiones respecto a este día a día puedan conllevar.

El balance entre la vida profesional, una buena formación ética y moral, y la vida personal es realmente aquello que se debe buscar en cada una de las formas de vida de cualquier profesional. El personaje principal, a pesar de ser un excelente abogado, resulta siendo, impulsado por la vanidad y un mal esposo y una mala persona.
Es de esta manera que rescato las capacidades profesionales de este personaje, no así sus cualidad éticas y profesionales. Es de todas formas, como dicho supra, una persona que no logró balancear sus diferentes roles en la vida.

jueves, 24 de marzo de 2011

El sofismo

El sofismo, o mejor dicho, los sofistas, eran aquellos pensadores de la antigua Grecia, que tuvieron primordial importancia antes de la aparición de los filósofos Platón y Aristóteles.

Al comienzo de la existencia de este término, el sofismo no era considerado un término peyorativo. Estos personajes tuvieron grandísima importancia en la educación de la Grecia Antigua. Se dedicaban a enseñar, el arte del buen orar (retórica) y la erística. Esta última es el arte de persuadir, y una de los principales ejes sobre los cuales los filósofos posteriores construyeron sus críticas contra estos pensadores.

Estas dos enseñanzas primordiales de los sofistas eran de importancia para ellos, puesto que consideraban que así podían inculcar en los jóvenes las formas de establecer un buen control político, aspecto fundamental de la vida de los griegos de aquel entonces.

Otras características de estos pensadores, era el relativismo de su doctrina. No creían en una verdad universal y desde su perspectiva, ésta dependía de cada una de las personas. Además, ellos sobraban por realizar sus actividades de enseñanza.
El término sofista se convirtió en peyorativo, cuando los filósofos Platón y Aristóteles comenzaron a hacer críticas sobre su sistema de enseñanza. Primero, aborrecían el hecho de recibir salario por educar. Proclamaban que el pago no debía hacerse, puesto que la educación debería estar al alcance de la población para poder tomar decisiones correctas sobre los destinos de la Grecia.

Además, los filósofos acudían a la búsqueda de la verdad absoluta, con lo cual criticaban de relativistas (termino también usado peyorativamente), al concepto de la verdad atada a las circunstancias de cada persona de los sofistas.

Junto con esto, los filósofos, consideraban la erística como contraproducente para la polis. Argumentaban que la erística podía terminar hacer imperar lo injusto sobre lo justo en los casos jurídicos de la polis, o aquellos mismos de carácter político.
Así fue visto durante mucho tiempo, pero ahora es importante también tener en cuenta parte de estos conceptos. Es en la época postmoderna, y en el debate entre modernidad-postmodernidad que comienzan a verse valores como el pluralismo y el relativismo de los puntos de vista con un auge que han impregnado las discusiones principalmente en las ciencias sociales y en la participación democrática de los pueblos en la actualidad.